Y es que esto de lo que os vengo a hablar no es nuevo, pero es algo que me rondó por la mente al salir del cine. Y es lo que verdaderamente quería compartir.
He visto las películas Disney desde mi tierna infancia.
Me he criado con "La Bella y la Bestia", "La Bella Durmiente", "Blancanieves", "La Sirenita", "Aladdín", "Cenicienta"..... todo el repertorio de princesas Disney donde por un motivo u otro el objetivo de dichas películas es el AMOR, encontrar a tu Príncipe Azul, el amor verdadero.
Porque (por ejemplo) aunque Bella tenía a su padre y al comienzo de la película da su libertad por él para quedarse en el castillo de la Bestia, al final de la película ese personaje da bastante igual. Como pasa con los padres de Aurora también... 16 años sin ver a tu hija (y sin ver a tus padres que creías muertos) y nada más llegar un abracito y ¿DÓNDE ESTÁ MI PRÍNCIPE? A Jasmine le importaba bastante poco su rechoncho padre (que por cierto lo interpretaba el mismo actor que al padre de Bella, que hombre tan polifacético que lo mismo era un inventor francés que el Sultán de Agrabah) O cómo Ariel abandona su vida, su padre y hermanas por tener piernas y buscar al maromo del Príncipe Eric. Ya no hablemos de las huérfanas de Cenicienta o Blancanieves... que por no tener no tienen ni amigos (salvo ratoncitos o pajaritos). Y también se me viene a la mente Hércules que en un inicio de la historia todo su viaje y objetivo es por llegar a ocupar el lugar que le pertenece por nacimiento y volver con sus padres biológicos... pero que al final a todos le dan por culo, porque se queda en tierra con su amor Meg. Con Bambi y Simba pasa algo similar, sufren una perdida paterna (o materna) que traumatiza su infancia, pero que a la vez es lo que le hace impulsar y lograr ser quienes son de adultos...
Porque lo importante, la autentica moraleja siempre ha sido que al final de la historia seré un tío/tía de éxito (príncipe/rey/reina/héroe) se quedará con todo porque se lo merece y la chica guapa o el tío bueno viene en el lote... porque ya se sabe que hay que tener salud, dinero y amor.
Ya después, con los años, vino una etapa más de valoremos la amistad y menos el amor de pareja (aunque suelen haber chicas trofeos siempre), como están las películas de Toy Story, Cars, etc... pero ya esa época me cogió más grandecita, la verdad no me causaban mucho interés como en las películas Disney más clásicas.
Pero de unos años para acá he visto un giro, un cambio que poco a poco y de forma muy sutil Disney ya nos deja de hablar de tienes que tienes que perseguir tu sueño de ser el máximo triunfador como tus dibujitos favoritos este, ese o aquel... Ahora está inculcando aventuras y valores mucho más básicos y sencillos.
Como por ejemplo en la película de Nemo. En ella nadie se convierte en el pez rey del Arrecife, la caña de España y el más guay del Paraguay. En ella simplemente un padre viudo cría a su hijo sólo... se le pierde un día y su aventura transcurre mientras lo busca, aprende sobre la confianza y el amor de la familia y al final lo encuentra para terminar viviendo como antes, pero más contentos porque han aprendido algo de la experiencia vivida.
Nadie triunfa. Nadie se queda con la chica trofeo.
Recuerdo también a Tiana y el Sapo... que aprovechando una base de cuento clásico nos metió a todos que una chica de clase baja, con trabajo y esfuerzo puede lograr abrir su negocio soñado por ella y sus padre (muerto ya), que si que acaba con el príncipe y todo... pero al príncipe también lo mete a trabajar en el bar (que no se crea el muy tonto que se va a librar). Por no mencionar que es la primera princesa Disney Afroamericana.
Me gustaría mencionar la película de Brave. Ni siquiera hay un aspirante digno a ser pareja de Mérida. Lo que nos enseña se centra en una madre y su hija que no se entienden y que tras su aventura se aman y aceptan.
También tenemos a Frozen con dos hermanas distanciadas por el temor a hacerse daño y que tras la resolución del problema que se presenta en la trama descubren que el amor entre ellas es el mayor que puede existir en el mundo (incluido el amor por un muchacho del que una de ellas se enamora).
Y por último la recién estrenada Maléfica. No voy a contar la película, pero diré que lo que triunfa en esta ocasión es el amor, si el AMOR... pero el amor de una "madre" adoptiva que es tan válido como el de una madre real y mucho, muchísimo mayor que el "enamoramiento" adolescente.
¿Cuáles son los nuevos valores que Disney nos quieren transmitir?
Ya no pretende inculcar a las nuevas generaciones que deben ser los mejores del mundo mundial y luchar por sus metas porque al final se les compensará, buscar el gran amor de sus vidas, el amor verdadero... ahora enseñan valores, que en mi opinión, son mucho más básicos y necesarios. Haciendo películas para que todo tipo de niño encuentre una similitud con las circunstancias que vive: Si eres hijo de padres separados/viudos, si te peleas con frecuencia con tus padre/madre, si hay distancia entre hermanos, si eres adoptado, si eres pobre y con pocos medios para estudiar o conseguir tus sueños, etc
Ahora lo verdaderamente importante es que se valore el AMOR verdadero. Pero que este no tiene porque proceder del príncipe o princesa de tus sueños, el autentico amor tal vez te está llegando ahora mismo a través del esfuerzo día a día tus padres, del cariño y amistad de tu hermana/o, de un mejor amigo que te brinda su apoyo, etc.... y que sí, que con trabajo y esfuerzo todos podemos conseguir nuestros sueños, pero que nuestra vida diaria, tal y como está ahora mismo, quizás no sea tan mala como pensamos.
¿Son unos valores más conformistas?
¿Menos ambiciosos?
Quizás si, pero también más realistas.
Tal vez las futuras generaciones crezcan sin ambicionar aquello que nunca podrán tener y valorando más lo que sí que tienen a su alcance. Aunque el mundo, la televisión, las nuevas tecnologías... la vida en general nos impulsa cada día más por el camino del consumismo y la ambición. Nunca estamos contentos, nunca nos sentimos realizados.
Pero me parece una buena iniciativa que a través de películas que todos corremos a ver y comprar por sus efectos especiales, su diseño, su vistosidad... se trasmitan valores e ideas básicas que eduquen a las nuevas generaciones a ser mejores personas.
Aunque después... ¿Quién sabe que haremos? ¿Quien sabe que pasará? Pero el granito de arena está ahí colocado.
Mi última pregunta es... ¿veremos pronto una peli Disney de amor gay?
Creo que es la que falta. ;)




